lunes, 17 de mayo de 2010

17 Mayo: Recordando a un poeta – Aquiles Nazoa


17 Mayo: Recordando a un poeta – Aquiles Nazoa

Hoy 17 de mayo se cumplen noventa años del nacimiento de Aquiles Nazoa, poeta humorista venezolano, quien nació en Caracas en 1920y falleció en Valencia en 1976.

Fue un poeta de palabra sencilla, que hacia de cada momento un poema lleno de humor.

Enamorado de su tierra. Son muchos los poemas que ha dejado y cada uno está impregnado de su buen humor. Nada se le escapó ni siquiera las recomendaciones para el momento de su muerte. En una mezcla de humor y de verdad, así le escribe a su esposa:
Amor, Cuando Yo Muera
Amor, cuando yo muera no te vistas de viuda,
ni llores sacudiéndote como quien estornuda,
ni sufras «pataletas» que al vecindario alarmen,
ni para prevenirlas compres gotas del Carmen.
No te sientes al lado de mi cajón mortuorio
usando a tus cuñadas como reclinatorio;
y cuando alguien, amada, se acerque a darte el pésame,
no te le abras de brazos en actitud de ¡bésame!
Hazte, amada, la sorda cuando algún güelefrito
dictamine, observándome, que he quedado igualito.
Y hazte la que no oye ni comprende ni mira
cuando alguno comente que parece mentira.
Amor, cuando yo muera no te vistas de viuda:
Yo quiero ser un muerto como los de Neruda;
y por lo tanto, amada, no te enlutes ni llores:
¡Eso es para los muertos estilo Julio Florez!
No se te ocurra, amada, formar la gran «llorona»
cada vez que te anuncien que llegó una corona;
pero tampoco vayas a salir de indiscreta
a curiosear el nombre que tiene la tarjeta.
No grites, amada, que te lleve conmigo
y que sin mí te quedas como en «Tomo y obligo»,
ni vayas a ponerte, con la voz desgarrada,
a divulgar detalles de mi vida privada.
Amor, cuando yo muera no hagas lo que hacen todas;
no copies sus estilos, no repitas sus modas:
Que aunque en nieblas de olvido quede mi nombre extinto,
¡sepa al menos el mundo que fui un muerto distinto


Recordar a un poeta que aun después de muerto, nos trae la alegría y el buen humor es rendirle un justo homenaje. Es recordarlo como el siempre quería, como un muerto estilo Pablo Neruda y no Julio Flores.
Nelly Guerrero